El hombre es un ser de lejanías
Heidegger
Qué lejanías de tu cuerpo
apagada en mi monte que enciende
las lámparas del fuego.
Porque tus pasos por la alfombra,
las sábanas contagiadas por la lluvia;
hacen que todos los árboles se agiten
en las hierbas de tu cuerpo.
Porque te busco entre el vago sol y el vestigio de la espada
que resplandece la noche de lúgubres astros.
La cadera, un sigiloso camino de luciérnagas que me atrapa.
Puedo saber que te amo
detrás del corazón desnudo que oculta mi llanto.
Tú cubierta de mi sudor y yo durmiendo en la sombra de tu pelo.
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